Acompañando el duelo

En nuestro cuerpo quedan almacenadas todas las experiencias que hemos vivido, tanto las físicas, como las emocionales. Que los eventos físicos puntuales o repetitivos producen tensiones en la musculatura, articulaciones, fascias y órganos, está aceptado por la población en general. Lo que es más controvertido, o un sector de la población parece no ver, es que las emociones afectan el cuerpo. El ejemplo más simple que suelo poner es que estando tristes (emoción) lloramos con los ojos (cuerpo). Otro ejemplo podría ser la diarrea pre-examen. Y aún con ejemplos tan claros, comunes y fisiológicos, la palabra psicosomático tiene muy mala prensa.

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Acompañar al duelo. Integral nº437